domingo, 31 de mayo de 2009

A MI AMIGO NIKO

Haz llegado con las alas de los ángeles celestiales a derramar en mis tardes grises las bendiciones que pedí en otros tiempos y que ahora son como canciones que disfruto y que repito siempre hoy; como ese disco favorito, al que nunca dejas de escuchar porque es la melodía que tanto te hace recordar a ese amigo de verdad. Y es que distingo tu amistad verdadera con un falsa, porque tu rostro, amigo del alma, es la claridad de lo que se ha quedado atrás, y no me engañas, la soledad, siempre te llevó de la mano al triste rincón donde tuve que sacarte y al que de ahora en adelante nunca dejaré que regreses, cuidaremos la amistad siempre lo haremos, porque somos dos amigos como la unión de dos manantiales, somos uno solo, somos muy especiales.

SIENTO QUE ME IGNORAS, PERO ACA ESTOY...

Dejame conocerte… deja que fluyan las palabras, como ríos, como lluvías… Deja que hablen al natural, sin miedos ni envidias; quiero ser transparente, como el agua como el cristal, que funde caliente Dejame saber de tu historia, de que material estas hecho, hasta donde quieres llegar y si estas dispuesto, a surcar la brecha. Me gusta hacer camino al andar…mas que caminar, por donde camina la rutina. Dejame que pueda imaginar, lo que hay atrás de tu vestimenta, quiero hacerme a la idea, de que eres paz… y tormenta. Enséñame a caminar...no trates de acelerar, pues puedes caer, sin darte cuenta. Dejame llevarte con mi ilusión al mismo cielo… Dejame llegar a tu corazón, quiero descubrir tus sentidos, inspirarme en tus suspiros y escribiendo un poema de amor, confesarte… que tu éres…mi destino.